La definición de Amor según el Diccionario de la Real Academia es: Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y union con otro ser. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de union, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

La sociedad humana describe el amor como un sentimiento intenso, y como todo sentimiento esta expuesto a emociones humanas; y por lo tanto vulnerable a las circunstancias. El amor desde la perspectiva humana puede ser tan intenso y tan susceptible como las emociones, por lo tanto puede un día estar bien y otro mal.

Ese amor absolutamente humano es obviamente muy inestable e insuficiente para sostener una relación entre personas. Las diferencias de opinión pueden ser un motivo suficiente para provocar una emoción negativa que tiene la capacidad de llegar hasta destruir una relación.
 
Definitivamente este tipo de amor es totalmente insuficiente para sostener una relación saludable y una familia saludable. El riesgo de fracaso de este tipo de amor es prácticamente muy alto, por su gran dependencia de las circunstancias emocionales. 

I Corintios 13: 4-7   El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad.  Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 

Dios, nuestro Padre Celestial estableció en su palabra un modelo de amor totalmente diferente que es el único que puede sostener una relación humana con solidez y por encima de cualquier circunstancia. Este es el modelo perfecto del amor de Dios para los seres humanos. Este modelo de amor no depende de las circunstancias ni de las emociones humanas, sino de la decisión de una persona.

Este tipo de amor bíblico nos instruye a estar dispuestos a sufrir por el bienestar de otros, algo que en la naturaleza humana no es muy fácil de hacer, salvo si tomamos la decisión de hacerlo. Este amor es benigno, o sea que decide hacer siempre el bien a otros, independientemente de si lo merecen o no.

Este tipo de amor nunca hace nada indebido que pueda lastimar u ofender a otra persona. No es egoi­sta, sino que esta pendiente del beneficio de otros antes que el suyo propio. No se irrita porque no esta en función de lo que otros hagan, y no guarda rencor si alguien le ofende, porque vive con la decisión de perdonarlo todo.

Este tipo de amor no cuestiona las acciones de otros, tiene fe de que las personas pueden ser buenas si son tratadas correctamente; siempre espera lo mejor y esta dispuesto a soportar cualquier incomodidad por el bienestar de otros.
 
Este tipo de amor son decisiones que tomamos diariamente y que no son nada fáciles para los seres humanos; pero que si son posibles si vivimos conectados a Dios, porque EL es la fuente de este tipo de amor. En la medida que nos conectemos a nuestro Padre Celestial por medio de su palabra, asistiendo a la Iglesia y tomando la decisión de ser obedientes a sus instrucciones; lograremos tener la fuerza para vivir este amor.

Si no has podido vivir este tipo de amor, pídele perdón a Dios por la dureza de tu corazón y toma la decisión de conectarte a EL y comenzar a vivir en función de este amor verdadero con tu familia y personas alrededor.
 

Recuerda que tu Matrimonio y tu familia es el Tesoro mas valioso que Dios te ha dado. Cui­dalo!