El carácter es el conjunto de rasgos y cualidades que influyen en nuestro modo de pensar y de actuar ante determinadas circunstancias y situaciones de la vida. Es el modo real de ser de la persona. Las reacciones de cada persona muestran su carácter.

Isaías 26:3 Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.

Carácter firme: Uno que hace lo que Dios dice, cueste lo que cueste.

Filipenses 2:3-4: No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás.

Estos versículos bíblicos nos hablan de la actitud que debe tener un matrimonio saludable. El egoísmo es una antítesis del matrimonio. No se puede ir a una relación matrimonial pensando en el beneficio personal individual. Matrimonio significa entregarse para dar lo mejor de sí mismo, para servir, para encargarse del beneficio del otro.

¡Carácter es la actitud con la que se enfrentan las diferencias y dificultades!

Cuando hablamos de carácter, estamos hablando de una decisión y una actitud de hacer y decir lo que Dios quiere que hagamos, nos guste o no. Habla en primer lugar de lealtad a la palabra de un Padre Celestial. Y en segundo lugar, lealtad al cónyuge, aunque no lo merezca, más bien por obediencia al Padre

Desarrollar un carácter saludable, no es tarea fácil.

Necesitamos mantenernos conectados a Dios, porque solo en Él encontraremos la fuerza y la sabiduría para desarrollar ese carácter, por encima de nuestras emociones humanas.

¿Cómo obtener un Matrimonio Saludable?

EFE 5:21-28: Sométanse unos a otros por reverencia a Cristo. Para las esposas, eso significa: sométase cada una a su marido como al Señor, porque el marido es la cabeza de su esposa como Cristo es cabeza de la iglesia. Él es el Salvador de su cuerpo, que es la iglesia. Así como la iglesia se somete a Cristo, de igual manera la esposa debe someterse en todo a su marido. Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la palabra de Dios. Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable. De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo.

Si quieres aprender más para obtener un Matrimonio saludable, escríbenos y te ayudaremos a lograrlo.

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Tú matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. ¡Cuídalo!

QUE DIOS BENDIGA TU MATRIMONIO Y TU FAMILIA.