¡Todo pensamiento influencia las emociones positiva o negativamente!

Los pensamientos provienen esencialmente de tres fuentes, humana, de Dios o del diablo.

La fuente humana, es la que genera pensamientos desde las experiencias de vida. Todo lo que nos pasa en la vida produce pensamientos y diálogos internos. Dependiendo de la magnitud emocional de la experiencia, así será la magnitud de los pensamientos. Si la experiencia ha sido traumática, puede generar pensamientos obsesivos.

Cualquier ofensa de una persona a otra, va a provocar en el ofendido(a) un resentimiento acompañado de pensamientos negativos hacia el ofensor(a). Si no se detienen esos pensamientos negativos, se van a generar diálogos internos que van agregando emociones negativas y pone al ofendido(a) en una situación de vulnerabilidad emocional que lo puede volver agresivo y violento o temeroso y depresivo.

Ezequiel 38:10” Esto dice el Señor Soberano: en ese tiempo, te vendrán a la mente malos pensamientos y tramarás una estrategia perversa. 

Los malos pensamientos pueden provocar deseos de venganza que son perversos a los ojos de Dios.

Mateo 15:19 Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia.

Un corazón herido, genera pensamientos que pueden ser muy peligrosos para la vida de las personas.

Efesios 6:16 Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas del diablo.

Estas flechas son los pensamientos que el enemigo lanza a nuestra mente, aprovechando nuestras debilidades, pecados y las heridas emocionales que hemos recibido

2 Corintios 10:5 desbarata argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y lleva cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

La instrucción es que confrontemos todos nuestros pensamientos con la palabra de Dios para hacer su voluntad, aunque no nos guste. Eso es madurez espiritual.

Hebreos 4:12 Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.

Efesios 4:23: En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes.

Los pensamientos que vienen de Dios, son generados por la lectura y la meditación en la palabra de Dios que nos ayuda a renovar o cambiar nuestros pensamientos y actitudes alineadas a la voluntad de Dios.

Para obtener y mantener una familia saludable y disfrutar de las cosas buenas de la vida, debemos cuidar los pensamientos y obligarnos a pensar y meditar más en la palabra de Dios como fuente de vida y paz.