Entendemos la inteligencia natural humana como una acción cognitiva de la mente que procesa información y llega a conclusiones para tomar decisiones. Se mide de acuerdo a la velocidad con que resuelve problemas matemáticos, físicos o la capacidad de influenciar las decisiones de otras personas.

La espiritualidad es la creencia en la existencia de un Dios real y verdadero que regula nuestra conducta en función de una comunicación esencialmente cognitiva, aunque venga de un Ser Espiritual. Existen modelos falsos de espiritualidad y por esa razón debemos estudiar muy bien la Biblia, para discernir el engaño.

Job 32:8 Sin embargo, hay un espíritu dentro de las personas, el aliento del Todopoderoso en ellas, que las hace inteligentes.

La verdadera Inteligencia Espiritual

Esa viene del Dios Creador del Universo, como la Vid alimenta las ramas. Todo comienza cuando aceptamos la paternidad de Dios en nuestra vida por medio de su hijo Jesucristo. Tenemos que vivir conectados a Él, para poder recibir la Inteligencia verdadera que nos permite vivir un estilo de vida saludable.

Si medimos la inteligencia intelectual por el resultado de las decisiones, igualmente podemos medir la Inteligencia Espiritual por el resultado de las decisiones en nuestra vida diaria con respecto a las reglas o instrucciones de vida dadas por nuestro Padre Celestial.

Proverbios 1:2 El propósito de los proverbios es enseñar sabiduría y disciplina, y ayudar a las personas a comprender la inteligencia de los sabios. Proverbios 18:15Las personas inteligentes están siempre dispuestas a aprender; tienen los oídos abiertos al conocimiento.

La Inteligencia Espiritual es entonces, la capacidad de obedecer las instrucciones de nuestro Dios.
A diferencia de la inteligencia intelectual, la Inteligencia Espiritual la mide y la expresa el testimonio de vida transparente de cada persona.

Por el fruto les conoceréis. Gal 5:22

El fruto de nuestra vida Espiritual se refleja en nuestra vida natural. La Inteligencia Espiritual se mide por la capacidad de Amar, de Perdonar, de Servir, de vivir en Paz, de Gozar de la vida, de tener Bondad, Mansedumbre y Paciencia y de controlar las emociones.

La Inteligencia Espiritual es esencial para obtener un Matrimonio y una Familia saludable.