Tu condición de vida nunca podrá definir tu identidad como hijo de Dios.

No importa las circunstancias que estas viviendo, por más difíciles que sean; eso no determina tu identidad.

ERES UN HIJO DE DIOS

Los hijos de Dios nunca nos rendimos, procuramos hacer su voluntad, no importa lo difícil que sea.

Las promesas de Dios son para los hijos que deciden intencionalmente hacer su voluntad, así nos cueste lo que cueste.

Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice?
-- Números 23:19

La identidad de Hijos de Dios se evidencia con un carácter firme que pone la palabra de Dios por encima de cualquier sentimiento o emoción.

¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!
Isaías 26:3 NTV